Foodia capta cada visita real — verificada por QR físico, no por encuestas. Pulse la convierte en señal: rutinas, ventanas, el próximo movimiento. AXON es el holding dueño de los dos, y de la decisión que viene después.
Foodia le pasa a Pulse consumo verificado por QR físico — datos reales del mundo, no clicks. Pulse le devuelve señales de comportamiento: cuándo volverá, qué pedirá, el momento óptimo para gatillar. Cada vuelta del loop afina a los dos. AXON posee ambos y consolida el revenue.
Cada una tiene identidad propia y vive sola. AXON nunca aparece en el producto — solo posee y conecta.
La cara que el cliente descarga. Reseñas verificadas por QR físico en la mesa, sellos y cupones que premian volver. Cada visita es un dato real del mundo — con calor y energía. Es el sentido de la realidad del sistema.
Vive dentro de otras apps — nadie lo ve, todos lo sienten. Aprende geolocalización, rutinas y ventanas óptimas para convertir el dato en una predicción accionable. Se licencia a verticales con contrato de datos (DPA).
El holding recibe el revenue de ambos y distribuye. Una sola entidad legal, una sola cuenta, una sola voz ante inversores.